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El alto valle del tíber
MONTE SANTA MARIA TIBERINA
En origen, era un pueblo etrusco situado a la derecha del río Tíber, poblado en la época de los romanos y feudo longobardo en los siglos VII-VIII. Con Carlo Magno en Italia en el año 801, se convirtió en marquesado del Barón Ariberto de Bourbon, y consiguió mantener un elevado grado de autonomía. El marquesado tenía varios privilegios: podía acuñar su propia moneda (el fiorino) y albergaba uno de los tres campos francos donde era posible batirse en duelos a muerte. En 1815 el Duca Ferdinando de Toscana interrumpió la milenaria dominación.
Muy famosa es la Fiesta de la Ascensión que se celebra desde hace muchos siglos.
El Palacio Bourbon, en fase de restauración, es el símbolo del centro y de su pasado. Desde su posición se divisa una fantástica vista del valle y del collado, con bosques de encinas, hayas y castaños, poblados por rebaños, roedores y rapaces. El Palacio se encuentra en la parte alta de la ciudad, que aún conserva su aspecto medieval gracias a los trabajos de restauración de las fachadas, de las viejas casas y de las callejuelas empinadas y características. Hasta comienzos de siglo, albergaba la pintura de un Cristo Muerto de Luca Signorelli. Frente al Palacio Bourbon, se encuentra el Palacio Boncompagni.
En los alrededores, se hallan el Castillo medieval de Lippiano y la Torre de Marzano, del siglo XIV, con los restos de la Iglesia de San Giovanni Battista.
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